las empresas y las familias, se ha traducido en un debilitamiento de su posición financiera y de su capacidad de gasto, pues se ha limitado de forma sustancial el acceso al crédito.
El sector textil y de la confección en general y el del género de punto en particular, no han resultado inmunes a estas dificultades, aunque ya venían realizando un intenso proceso de adaptación a los cambios estructurales derivados de la apertura de los mercados en 2005 y al nuevo modelo de comercio y distribución.
Es por ello que, a pesar de las dificultades del entorno, hemos seguido poniendo empeño, recursos e ilusión en nuestras empresas con el fin de mantenernos en el mercado y crecer a base de innovación y mejora de la competitividad.
Creo que debemos desarrollar algunos aspectos como la cooperación empresarial. En unos momentos delicados como los que atravesamos, la cooperación entre empresas es una interesante oportunidad para obtener economías de escala, generar sinergias o |